Empleabilidad de egresados de Tecsup en sectores industriales fuera de Lima
La empleabilidad suele sonar como un cálculo frío, pero detrás de cada porcentaje hay historias concretas: jóvenes que se levantan temprano para estudiar, familias que apuestan por la educación técnica y empresas que buscan talento capaz de sostener la maquinaria de sectores estratégicos. Tecsup, con sus sedes en distintas regiones, se ha convertido en un puente entre la formación académica y la demanda laboral. Ese puente no se limita a Lima: fuera de la capital, los egresados encuentran oportunidades en industrias que sostienen buena parte de la economía nacional.
Un panorama que se abre más allá de la capital
Según el portal de empleabilidad de Tecsup, cerca del 89% de sus egresados logra insertarse en el mercado laboral. La cifra refleja la capacidad de la institución para conectar a sus estudiantes con sectores productivos. En la sede sur, por ejemplo, una gran parte de los egresados trabaja en minería, mientras que en la sede norte la agroindustria absorbe buena parte del talento técnico. No son números aislados: responden a la realidad de cada región, donde la industria marca el pulso de la economía.
Sectores que absorben talento técnico
Los egresados de Tecsup no se concentran en un solo rubro. La minería lidera la demanda, seguida por manufactura, bienes y servicios industriales, energía y tecnologías de la información. Esta diversidad muestra que la formación técnica no es un camino estrecho, sino un abanico de posibilidades.
El Ministerio de Trabajo estima que para 2025 se necesitarán miles de profesionales técnicos en nuevos puestos, y que el país enfrenta un déficit de más de 200,000 especialistas. En ese contexto, los egresados de Tecsup tienen una ventaja competitiva: llegan al mercado con experiencia práctica y con convenios que les permiten vincularse directamente con empresas de distintos sectores.
Tabla de empleabilidad por sectores
| Región | Sector predominante | Porcentaje de egresados empleados |
|---|---|---|
| Sur | Minería | 60% |
| Norte | Agroindustria | 30% |
| Nacional | Minería | 32% |
| Nacional | Manufactura | 10% |
| Nacional | Bienes y servicios industriales | 8% |
| Nacional | Energía | 7% |
| Nacional | Tecnologías de la información | 6% |
Voces que ilustran la experiencia
Un egresado de la sede sur relataba que su primer empleo fue en una empresa minera que lo contrató apenas terminó sus prácticas. “No tuve que esperar meses, la oferta estaba ahí. Lo que aprendí en los talleres de Tecsup fue exactamente lo que necesitaban en la operación”, comentaba.
En el norte, una joven vinculada a la agroindustria contaba que su formación le permitió adaptarse rápidamente a las exigencias de una planta de procesamiento de alimentos. “La teoría es importante, pero lo que marca la diferencia es la práctica. Tecsup nos prepara para entrar al campo laboral sin miedo”, decía con convicción.
Convenios y alianzas estratégicas
La empleabilidad de los egresados no es casualidad. Tecsup mantiene convenios con empresas de sectores clave, como Ferreyros, lo que garantiza que los estudiantes tengan acceso a prácticas y oportunidades de empleo. Estas alianzas refuerzan la idea de que la educación técnica debe estar conectada con la realidad industrial, no aislada en aulas.
Incluso existen convenios con universidades como UTEC, que permiten a los egresados continuar estudios superiores. Esto amplía las posibilidades de desarrollo profesional y demuestra que la formación técnica no es un callejón sin salida, sino un camino que puede abrir nuevas puertas.
Cambios en la percepción de la educación técnica
La empleabilidad de los egresados de Tecsup fuera de Lima refleja también un giro cultural. Durante años, la educación técnica fue vista como una opción secundaria frente a la universitaria. Hoy, los datos muestran que quienes apuestan por carreras técnicas encuentran empleo más rápido y en sectores estratégicos. En regiones donde la minería, la agroindustria o la energía son motores económicos, los técnicos se convierten en piezas esenciales.
La paradoja es que mientras algunos aún subestiman la educación técnica, las empresas la valoran como nunca. Los egresados de Tecsup son prueba de que la formación práctica, conectada con la industria, puede ser más efectiva que largos años de teoría desconectada de la realidad.
Proyecciones y desafíos
El reto está en ampliar la cobertura y garantizar que más jóvenes fuera de Lima accedan a estas oportunidades. La demanda de técnicos seguirá creciendo, y la brecha laboral obliga a pensar en políticas públicas que fortalezcan la educación técnica. Tecsup ya ha demostrado que puede ser un actor clave en este proceso.
La empleabilidad de sus egresados en sectores industriales fuera de la capital no es solo una estadística: es la confirmación de que el país necesita más manos capacitadas, más profesionales que sepan transformar conocimiento en acción. Y en ese terreno, los técnicos formados en regiones tienen mucho que aportar.